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30 mayo, 2017, El Outback australiano.

Australia en una semana

ÚLTIMA HORA

Hemos encontrado billetes ida y vuelta a Sidney (Australia) de 14 noviembre a 23 octubre de 2017 por 1022€ con Emirates.

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Miércoles 31 de mayo de 2017, por redacción EVD — Cuando se habla de viajes y aparece Australia como posible candidata, siempre hay uno que dice: “cuidado, para viajar a Australia necesitas dos semanas como mínimo”. En parte es cierto, cuanto más tiempo mejor, pero también hay muchas personas que pensando de esa manera jamás han viajado a Australia en su vida. Y lo que se han perdido.

Porque Australia en una semana es posible. Y recomendable.

Australia tiene una superficie de 7.692.024km2. Es el 6º país más grande en extensión del mundo. Es más grande que Europa. Está claro que con una semana no podemos recorrer Australia, pero si únicamente disponemos de una semana, no la descartemos.

Pero es cierto: lo mejor es tener dos semanas o más. Pero también se puede hacer un gran viaje con una semana. Hay un truco fundamental para disfrutar al máximo esa semana: concentrar la visita en una sola zona, no intentar hacerlo todo de golpe.

¿Dónde?… Nueva Gales del Sur.

Pues sí, en este reportaje precisamente te proponemos enfocar tu viaje de una semana en Nueva Gales del Sur, cuya capital es Sidney. Tiene playas magníficas (su costa es incluso más larga que la Costa Oeste de los Estados Unidos), bosques tropicales (que alcanzan la costa en Port Stephens) y el Outback (el interior), donde sugerimos visitar sin falta el Parque Nacional Worimi. Y todo está a menos de tres horas en coche desde Sidney.

A ver, aquí tienes lo que sería una pincelada rápida del itinerario que te aconsejo: un vuelo nocturno para ver el amanecer sobre el Puerto de Sidney; luego 4 días en la ciudad de Sidney (dos al inicio, dos al final) y 3 días explorando la región de Gales del Sur. Incluso se podría añadir un vuelo corto (menos de una hora) a las playas de Byron Bay y Lord Howe Island. Lo dicho, con una semana puedes hacer un gran viaje y esto es lo que no debes perderte por nada del mundo.

Sidney es lo primero.

Para aprovechar al máximo el viaje, es aconsejable empezar bien pronto por la mañana en el Puerto de Sidney. Rápidamente podrás ver las principales atracciones: la Ópera de Sydney, el Royal Botanic Garden y el Puente del Puerto, ya que están todos alineados unos al lado de los otros a lo largo de la costa. Apúntate el Circular Quay también, más adelante hablaremos de este lugar en detalle.

La Ópera de Sydney (The Sydney Opera House) está adornada con vidrio templado de Francia (tan templado que no produce reflejos) y alberga el órgano de acero más grande del mundo (el último organista que tocó allí era e de la Catedral de Notre Dame). Se trata de un teatro con un aforo para 550 personas, que en su totalidad pueden ver perfectamente el escenario, sin estorbos. Eso sí, para entrar es requisito fundamental reservar un tour guiado, cuyo ticket recomendamos conservar para conseguir descuentos en taquilla.

Hasta que tu reloj biológico se ajuste al de Australia, te pondrás en pie muy pronto por la mañana, por lo que es una magnífica idea contemplar el amanecer de la Ópera de Sidney. Y a la vuelta de la esquina te toparás con Mrs. Macquarie´s Chair, un gran banco de piedra (es un mirador) en el Royal Botanic Garden desde el que hay espectaculares vistas.

Sube al Puente del Puerto de Sidney.

Una buena manera de tener una visión global (360º) de la ciudad es reservar el Sidney BridgeClimb, visitado por más de 3 millones de personas al año. Es algo más que una experiencia. Es una pasada. Es como visitar la ciudad desde el cielo. Las excursiones varían en duración: de 2.5 – 3.5 horas y parten desde primerísima hora de la mañana hasta bien entrada la tarde. Solo llegar el primer día y tener el privilegio de observar esta puesta de sol desde las alturas, no tiene nombre.

Te suelen ofrecer un sombrero de béisbol. Estaría bien que llevarás unas zapatillas de deporte, gafas de sol y mostraras una enorme sonrisa en lo más alto, puesto que la guía te hará algunas fotos (ojo, las cámaras personales no están permitidas).

No soy un fan de las alturas, me dan miedo, para qué engañarnos, por lo que pensé que me destrozaría los nervios subir tan alto. Sin embargo, enseguida descubrimos porque es una de las experiencias más recomendables de Sidney. Si te pegas a la guía y mantienes la mirada fija al frente (no mires nunca hacia abajo), podrás pasártelo bien y superar el vértigo. Pero si no te la quieres jugar, coge el tour más corto, en el que no has de salir del arco interior.

Explora el resto de Sidney en barco.

El segundo día es mejor salir fuera del centro de la ciudad. Ten en cuenta que Sydney se mueve alrededor de un puerto, por lo que la forma más práctica de recorrerla es en un barco, ya sea en un crucero de lujo con cena incluida a bordo, o en una excursión turística de un día o utilizando los ferries públicos. Todo depende de tus gustos (y tu presupuesto, desde luego). Pero todo lo puedes encontrar en el Circular Quay, un muelle circular. No tiene pérdida, lo verás allá donde veas bullicio, entre The Rocks y la Sydney Opera.

Para exprimir el día todo lo que puedas y ver la mayoría de los lugares interesantes, te aconsejo este crucero: Captain Cook hop on, hop off. Dispone de una ruta con 9 paradas: incluyendo Luna Park, Manly Beach y Taronga Zoo, durante la cual te acompaña un guía turístico que te va orientando todo el tiempo. Estos tours están a la venta las 24 horas y se pueden comprar en el muelle. Además, si te interesa, al billete de crucero le puedes añadir un pase con descuento para el zoológico y el acuario.

Si lo que quieres es moverte en los ferries, la línea verde de Sydney Ferries van de punta a punta de la ciudad – por ejemplo paran en Manly Beach o Darling Harbour – y tienen servicio durante 20 horas al día.

Entre Canguros y Koalas.

Canguros, koalas, echidnas, wombats y más de 350 otras especies conviven en el zoológico de Taronga, a sólo 12 minutos en ferry de la ciudad. La entrada incluye el Sky Safari y las charlas de los guardas y varios espectáculos. Además, puedes agregar encuentros con muchos de los animales (jirafas, koalas, búhos y pingüinos) o ir detrás del escenario como el guarda del zoo del día.

En la gira VIP Aussie Gold llegué a mimar y alimentar a los canguros …y estuve muy cerca de los koalas. Joey, la cría de seis meses de edad, incluso salió de la bolsa marsupial para saludar.

Vive la Bondi Beach a lo grande.

Bondi Beach:¿por dónde empezar? Es posiblemente la playa más famosa de toda Australia. Te sentirás como transportado a una ciudad diferente a pesar de que está a sólo 10 kilómetros del corazón de Sidney.

Hay una actividad que no puedes dejar escapar: el paseo por la costa de Bondi (Coastal Walk). Para optimizar el tiempo y sacarle el máximo partido a este camino por el acantilado, hay que coger un taxi de madrugada hasta el barrio de Bronte. Piensa que la caminata dura unos 45 minutos entre las dos ciudades, por lo que en la mañana llegas a Bondi antes de que abran las tiendas, cuando sucede el maravilloso surgimiento del sol tras el oceáno con los surfistas remando en el horizonte. Espectacular.

Como es evidente, la playa ocupa el papel protagonista en Bondi. Me apunté a la diversión de la playa con una clase privada de Let’s Go Surfing (las olas son pequeñas, perfectas para principiantes) y a continuación me comí un desayuno con tostadas y aguacate en una cafetería muy chula. Las calles aquí están repletas de cafeterías con productos de origen local, como la fruta de la pasión y los batidos de frutas.

Lo siguiente fue examinar a fondo las tiendas de ropa de playa que están de moda a lo largo de Gould y Hall Street. Eso fue antes de conocer el acantilado Bondi Icebergs Club y la piscina de agua salada. El clubhouse está abierto al público, por lo que puedes pasar un buen rato allá arriba – cóctel en mano – para disfrutar de las extensas vistas (foto abajo).

Cata el vino en Hunter Valley.

A sólo dos horas al norte de Sidney está Hunter Valley. La región vitivinícola más antigua de Australia, donde puedes encontrar más de 150 bodegas situadas entre colinas, enmarcadas por la Gran Cordillera Dividing y el Océano Pacífico.

Los viñedos producen uva chardonnay, shiraz y semillon, un vino blanco ligero que fue nombrado el mejor vino infravalorado del mundo en 2015 por Wine Spectator. Gracias al enriquecido suelo volcánico, los productores regionales también se especializan en aceite de oliva, cítricos y quesos blandos, como el brie. Esto le da a la región un rollo Mediterráneo, pero con un toque moderno. Una buena opción es coger el Segway a través de los viñedos, sobrevolar la zona en helicóptero o jugar una partida de golf, todo, como está mandado, entre copas de vino. Hey, pero no te despistes y presta atención a los canguros saltando entre las vides con la puesta de sol de fondo.

Unos cuantos datos interesantes: El Valle de Hunter tiene la vendimia más precoz del mundo (en enero-febrero); La cosecha del 2014 es la mejor que Hunter Valley ha visto desde 1965; Aquí hay seis restaurantes galardonados con el Chef Hat, que es el equivalente australiano de una estrella Michelin. La mayoría de las bodegas tienen tours diarios gratuitos y cobran 5$ por degustación.

Locas aventuras entre las dunas doradas.

¿Preparados para el legendario Outback, el remoto interior australiano? Las dunas de arena más grandes de Australia están en el Parque Nacional Worimi (en la costa, a dos horas de Sidney). Una vez allí, es posible montar en un quad, una tabla para la arena o subir a dunas de 40 metros con un Hummer. El Outback australiano se parece mucho al desierto del Sahara; ha sido escenario del rodaje de películas como «Mad Max» y «Priscilla Reina del Desierto».

Esta tierra aborigen está protegida, y tu guía marcará los puntos culturales significativos e incluso un naufragio histórico en un terreno siempre cambiante.


Hay que ver la pureza de Port Stephens y Mount Tomaree

Si coges el coche, a unas tres horas de Sidney, a través de una zona selvática y arbolada, llegas a Port Stephens, un escenario que recuerda a Kauai. Hay 26 playas de arena blanca, y es de tal calidad que cruje cuando la pisas. Si conduces hasta Fingal Bay y te animas a un poco de senderismo a través de la selva, la recompensa es impagable: playas vírgenes y solitarias a las que no se puede acceder en coche.

También es la capital de Australia para la observación de delfines, ya que más de 150 delfines nariz de botella (mulares) viven aquí durante todo el año. El arrecife de coral y las aguas transparentes hacen que sea sencillo avistar los delfines desde los catamaranes. Las ballenas jorobadas migran por esta zona de mayo a octubre.

Sin duda hay un plan de senderismo por la selva. No únicamente porque se pueden ver echidnas y lagartos goanna, sino porque las vistas de la cumbre son espectaculares. La visibilidad desde el Monte Tomaree es tan brutal que los militares construyeron un fuerte aquí durante la Segunda Guerra Mundial para proteger la costa este de Australia.

Puedes hacer una visita guiada, pero puede que no es suficiente, yo por ejemplo hice una reserva con Escape Trekking Tour. El guía me sacó del camino asfaltado y me metió en plena selva tropical, donde señalaba a lo largo de la ruta restos de la guerra como fosos de armas y arsenales.

El mejor momento para ir.

En el hemisferio sur, las estaciones son opuestas a las de Norteamérica. Nueva Gales del Sur mantiene el clima templado durante todo el año. Piensa que el sur de California calienta el clima tropical hawaiano. Los meses de invierno (junio a agosto) échale un vistazo a las temperaturas promedio en los años 50, mientras que en verano (diciembre a febrero) comienza con tormentas ocasionales que se van tan rápidamente como llegan.

Considera esto al reservar un viaje, ya que te darás un buen golpetazo en tu cartera si lo haces en los meses más fríos.

Interesantes eventos a los que no se puede faltar.

Apunta también los eventos que cada año se celebran en esta parte de Australia. El Día de Australia es el 26 de enero. La Ópera de Handa en el Puerto de Sidney es en marzo y se sostiene en un escenario flotante ; la Internacional Art Series de Sidney es en noviembre-enero en el Museo de Arte Contemporáneo de Australia y en la Galería de Arte de Nueva Gales del Sur; Y, por supuesto, las celebraciones mundialmente famosas de Noche Vieja de Sidney son dignas de ver.

El evento más importante de todos es el Vivid Sydney (26 de mayo a 17 de junio). El año pasado, más de 150 artistas de 23 países se reunieron para crear más de 90 instalaciones y proyecciones de luz para el espectáculo luminoso más portentoso del mundo. Arte, comercio y tecnología se entrecruzan por toda la ciudad, donde se suceden discusiones y debates, actuaciones musicales y colaboraciones de todo tipo. Una de las maneras más emocionantes de vivirlo todo es en barco desde el puerto de Sidney y por toda la ciudad, incluyendo la Ópera de Sidney, donde todo se ilumina durante 23 noches consecutivas.

Vuelos baratos a Australia.

La aerolínea Qatar Airways inauguró en marzo de 2016 rutas desde Madrid y Barcelona, con escala en su hub, Doha, que permite enlazar con sus vuelos hasta Sydney de forma diaria. El vuelo de Madrid sale de Barajas a las 9:30 y llega a la ciudad australiana a las 18:05 del día siguiente en hora local.

Puedes encontrar billetes por menos de 1000€ ida y vuelta.

Por redacción EVD.

 

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